Mayor liquidez en la banca del país.
No deja de ser una buena señal el hecho que los banqueros del país decidieron rechazar un crédito que había aprobado el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como apoyo por las posibles consecuencias que pudiera tener la crisis económica en el sistema financiero del país. El BID había previsto un préstamo por $500 millones para la capitalización de las entidades financieras costarricenses que pudieran haberse afectado en cuanto a liquidez. Sin embargo, al parecer lo peor del susto en relación con la disponibilidad de efectivo parece haber pasado y los bancos muestran una mayor solvencia.
Este proceso de falta de liquidez parece haberse profundizado en el último trimestre del año pasado, en donde se vio una disminución en los créditos que otorgaban los bancos, como consecuencia de la reducción en la liquidez de las mismas fuentes de financiación del exterior. Los bancos a nivel mundial disponían de menos dinero líquido para prestar a otros bancos, y el costo del dinero cuando se prestaba era más alto que en otros períodos. Sin embargo, los gobiernos en varios países muy importantes empezaron a inyectar dinero al sistema financiero y a la economía en general, lo que ha contribuido a que haya mayor dinero para transar entre los mismos bancos y a la vez mayores opciones de crédito de los bancos hacia sus clientes.
En opinión de algunos, para los bancos costarricenses el costo del dinero facilitado por el BID era más alto que el que se consigue hoy en el mercado nacional o internacional. Al parecer los bancos del país se están defendiendo bien en cuanto a sus necesidades de dólares con los fondos existentes en el mercado local y las líneas de crédito internacionales de que disponen. Esta situación aunque no indica que la crisis haya terminado si muestra una mejora sustancial en la liquidez del sistema financiero, lo cual también repercute para bien en las opciones de financiamiento en general de las empresas de nuestro país.





