En estos tiempos, ser “pequeño” es una ventaja
Hoteles con pocas habitaciones han puesto en práctica estrategias ganadoras frente a la crisis
Según un artículo publicado por Ana Cristina Camacho, en el periódico el financiero, los hoteles “pequeños” han logrado mantener un buen servicio y clientes satisfechos, a pesar de la crisis enfrentada actualmente.
Un ejemplo de esto, lo representa el hotel Arenal Nayara, un pequeño negocio de 24 habitaciones ubicado en La Fortuna de San Carlos. Según Freddy Pacheco, socio y gerente general del hotel, la receta del éxito ha sido mezclar un buen servicio al servicio al cliente, y utilizar mucho mercadeo (difusión y manejo de paquetes especiales promocionales).
Para esta empresa, la crisis sólo ha sido noticia, pues por sus pasillos no ha rondado el eco de la misma. Prueba de esto es que el hotel está a punto de comenzar la construcción de 15 habitaciones adicionales como consecuencia de la alta demanda que experimenta.
Freddy Pacheco no obstante reconoce que la ayuda de las agencias operadoras y la banca nacional han sido fundamentales para el crecimiento de su empresa.
Distinguirse del resto
Otros hoteles que la están pasando bien en esta época son Lapa Ríos, Arenas del Mar, Harmony Hotel y Hotel Finca Rosa Blanca, todos ellos administrados por la firma Cayuga.
La misma suerte han corrido los hoteles reunidos bajo la marca Small Distinctive Hotels, que apostaron por quedarse pequeños y brindar un servicio personalizado. Ellos son Cuna de Ángel (Dominical), Arenas del Mar (Manuel Antonio), Capitán Suizo y Hotel Santa Teresa (Guanacaste), Casa Turire en Turrialba, Peace Lodge (Vara Blanca) y Grano de Oro en San José.
Todo pareciera indicar que los hoteles “boutique” (por lo general de menos de 40 habitaciones) están de moda. De acuerdo con el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), cerca de un 34% de los turistas que ingresan al país buscan este tipo de establecimiento. Lo hacen, porque son más cálidos, íntimos, logran tener un mayor contacto con la cultura costarricense y porque tienen un compromiso real con la sostenibilidad.
Sin embargo, ser pequeño tampoco es garantía de supervivencia. El Hotel Lago Arenal, ubicado en Nueva Arenal de San Carlos, cerró sus puertas en abril pasado. Contaba con 26 habitaciones y estaba calificado con tres estrellas.
Hacer bien las cosas
El vicepresidente de la Cámara Costarricense de hoteles, Gustavo Segura, considera que la crisis económica se convierte en una “especie de lupa gigante” ya sea para aumentar los efectos positivos o negativos. De ahí radica la importancia de las estrategias implementadas por las empresas, pues éstas pueden fomentar o disminuir el crecimiento de las mismas.
Así las empresas que han hecho bien las cosas, a pesar de la crisis y el bajo número de visitantes, están logrando soportar la crisis con un adecuado porcentaje de ocupación en sus hoteles.
Gustavo Segura está de acuerdo con Freddy Pacheco, del Hotel Naraya, cuando afirma que parte del éxito se debe a las sólidas relaciones con la cadena de comercialización (agencias de viajes), destacándose aquí el uso del mercadeo electrónico.
¡Buenas estrategias para tomar en cuenta¡
Algunas cosas que han beneficiado a hoteles pequeños en la crisis:
Tamaño: Crecer lentamente y alcanzar un número de habitaciones manejable para que el personal pueda dar atención personalizada.
Mezcla: Debe haber una mezcla de buen servicio, comodidad, precios competitivos. Visualizar al cliente como lo más importante.
Ojo vendedor: Mucho mercadeo a escala mundial, atención de primera, paquetes y promociones. Innovación constante.
Previsión: Antes de la crisis diseñaron bien el producto; consolidaron planes de mercado, capacitaron a personal y bajaron gastos.
Tecnología: Se apoyan mucho en mercado electrónico tanto para vender como para atender comentarios y ajustar debilidades.
Fuente: Gerentes consultados.
Fuente de información: www.elfinancierocr.com





